Después de que el combate hubiese terminado, Randy Orton fue atendido por un entrenador de la compañía. The Viper se dolía de la cabeza y no separó sus manos de ella, dando a entender que podría haber sufrido una conmoción cerebral. Al parecer, esto finalmente no fue así por que terminó participando en las grabaciones de SmackDown más tarde.
Mucha gente pensó que la WWE lo estaría dejado fuera de televisión debido al rodaje de su nuevo película, "12 Rounds: Reloaded". Sin embargo, él parece que va a compaginar ambas cosas.
Aquí tenéis una imagen suya de anoche: