27 ene. 2016

¿Se contradice la WWE con su campaña anti-bullying?


En el mismo día en que la WWE anunció una nueva alianza contra el acoso escolar con "Boys & Girls Clubs of America", Vince McMahon aceptó que Lana fuera "avergonzada" en WWE Monday Night Raw por Dwayne "The Rock" Johnson, como castigo, según diversas fuentes. Fuentes como CageSide Seats han elaborado una reflexión preguntando si realmente se puede confiar en la campaña anti-bullying de la compañía teniendo en cuenta los factores que la contradicen.

La excusa habitual que Stephanie McMahon pone cada vez que algo así sucede es que se enfrentan a la paradoja de cómo la WWE está llena de storylines de bullying, pues todo está guionizado y cada luchador retrata un "personaje". The Rock, una vez más, fue elegido como el héroe que regresaba y que volvió a dejar mal a una mujer en televisión, retratándola como una "p*ta". Recordemos que, en su regreso, Rock dijo que Lana había ido a su habitación meses atrás y fardó de ello cuando apareció Rusev, diciéndole que se llevaba a una mujer muy "flexible". 

Esto sería bastante malo de por sí, si no fuera porque encima, Dave Meltzer informó en el último show de el Wrestling Observer Radio que este fue el último ejemplo de Vince McMahon para intimidar a sus trabajadores escribiendo ángulos degradantes para sus personajes en pantalla con el fin de vengarse de ellos por algo que han hecho. Según Meltzer, Lana hizo algunos comentarios (aunque no se sabe más del tema) que llegaron a oídos de Vince y que no gustaron. Esto generó tensión y enfado, aunque no con Rusev, solo con Lana.

Muchos fans tienen la impresión que Vince es muy propenso a esto y que si quiere castigar a alguien, lo que debería hacer es dejarlo fuera de televisión. En lugar de hacer esto, Vince decide tomar otra decisión que puede enviar un mensaje negativo a los jóvenes espectadores más impresionables y, que por supuesto, pone muy en duda su campaña anti-bullying.